¿Una película sobre comida que cae del cielo? ¿Y va a funcionar? Por supuesto que funcionó. "Lluvia de hamburguesas" fue un éxito en 2009 y el aterrizaje de la secuela era cuestión de tiempo. Aquí está la segunda parte, largamente promocionada y con todas las ganas de luchar de igual a igual con los tanques animados de la temporada: "Mi villano favorito 2", "Monsters University" y "Los Croods".
Las nuevas aventuras de Flint y sus amigos pegaron fuerte para satisfacción de Sony y el estudio Columbia, decididos a mantenerse en la estela de Pixar. Lo más cerca posible, para más datos. El fin de semana del estreno (a fines de septiembre) recaudó 34 millones de dólares en Estados Unidos, y ya lleva más de 100 millones en todo el mundo.
Aquella máquina inventada por Flint, capaz de producir comida con el simple tipeo de un algoritmo, había enloquecido y amenazaba al mundo.
Desactivarla fue toda una hazaña. El problema es que la máquina no se destruyó; al contrario, permanece activa y esta vez fue capaz de crear una isla voraz y destructiva. Allá irá Flint, junto a Sam, Chester, Manny y todos aquellos decididos a enfrentar la apetitosa amenaza.
Phil Lord y Chris Miller, gionistas y creadores de la primera parte, dejaron esta vez la dirección en manos de Cody Cameron y Kris Pearn, dos expertos en el mundo de la animación que debutan como dupla en las ligas mayores. Las voces (en inglés) son las mismas: Bill Hader, Anna Faris, James Caan, Benjamin Bratt y Neil Patrick Harris. Y para darle más brillo a la película, la canción es nada menos que de Paul McCartney: "New".